Aviso: toda la reseña contiene spoilers –

Sinopsis:

Un ángel renunciará a su apática existencia representada por el uso del blanco y negro, incendiado por el amor hacia una trapecista. Su levitación eterna por encima de la vida de los mortales, totalmente en solitario y el estallido de la vida y la luz de la experiencia humana, impactarán sobre los que abandonan su trabajo imperecedero de vigilantes y testigos de vivencias ajenas, para sentir en su ser el sufrimiento y el amor, la lividez del abandono o el calor de un abrazo.

Clasificación: Drama, Fantasía.

Ficha técnica:

Título original – Der Himmel über Berlin (Wings of Desire)

Año – 1987

Duración – 128 min.

País – Alemania del Oeste (RFA) Alemania del Oeste (RFA)

Dirección – Wim Wenders

Guion – Wim Wenders.

Novela – Peter Handke

Música – Jürgen Knieper

Fotografía – Henri Alekan

Reparto – Bruno Ganz, Peter Falk, Solveig Dommartin, Otto Sander, Curt Bois, Hans Martin Stier, Elmar Wilms, Lajos Kovacs, Bruno Rosaz

Compañías – Coproducción Alemania Oriental (RFA) – Francia; Road Movies Filmproduktion, Argos Films

El alemán Wim Wenders (Dusseldorf – 1945 ) es un guionista, productor, actor y director de cine que también ha trabajado en Estados Unidos. Innovador y universal hasta la militancia, no esconde a sus padres cinematográficos: la Pop Culture, y la obra de gente ten diversa como la del escritor Peter Handke, o el cine de Nicholas Ray, Yasujiro Ozu o Michelangelo Antonioni, por citar algunos.

Estudió Medicina y Filosofía, posiblemente influido por su padre que era cirujano, también estudió fotografía y se matriculó en la Cinemateca Francesa tras ser rechazado por el Institut des Hautes Études Cinématographiques (IDHEC) de París. Matriculado después en la Escuela Superior de Cine y Televisión de Munich, se diplomó como Director y en 1967 realizó su primer corto titulado Escenario (Schauplätze). Al año siguiente hizo otros tres: El mismo jugador dispara de nuevo (Same Player Shoots Again), Klappenfilm, dirigido junto a Gerhard Theuring, y Victor I. Al mismo tiempo trabajó como crítico cinematográfico en las publicaciones Filmkritik, Süddeutsche Zeitung. También se dedicó a la crítica musical. Con estos proyectos da comienzo su especial periplo existencial que a modo de viaje interior, se expresa con personajes en tránsito y en constante búsqueda de su identidad.

Obsesionado por la idea de que el individuo se pierde a si mismo, que se extravía en un mundo que lo devora sin remedio, es decir por la continua pérdida de la individualidad, y también preocupado por la personalidad creadora y la crisis del cine de autor, expresa y plasma todo esto en toda su filmografía.

De formación católica, se dice por ahí que es doctor en teología, aunque en realidad lo es honoris causa por la Universidad de Friburgo, en cualquier caso la religiosidad es algo que se respira en sus films, y no digamos en el que nos ocupa, no en vano afirmó en varias ocasiones que en un momento de su juventud se planteó convertirse en sacerdote.

Es uno de los principales representantes del nuevo cine alemán de los años 60 y 70. Desde 1996 es presidente de la Academia de Cine Europeo con sede en Berlín.

Su trabajo es lírico y alegórico, lógico e irreal, tierno y feroz, deslumbrante y maravilloso, vanguardista y renovador, y en ocasiones incluso bastante tosco. Wenders es un creador angustiado y salpicado por una pizca de misterio, sus extrañas hipótesis son anheladas por un público intelectual que discute sus propuestas a pesar de que no las termine de entender. Ha trabajado el medio televisivo donde también presenta personajes desolados, aniquilados, con problemas de comunicación, bajo una perspectiva apática y poética. A veces sus trabajos son oníricos y bastante surrealistas, con cierto aire barroco y decadente.

Wenders ha colaborado en no pocas ocasiones con Peter Handke, el controvertido Nobel de literatura de 2019, acusado por el ministro de asuntos exteriores de Kosovo, Behgjet Pacolli, de apoyar «a Milosevic y su genocidio en Bosnia y Kosovo…». También fue acusado porel presidente turco Recep Tayyip Erdogan que llegó a afirmar que «Entregar un Premio Nobel de literatura a una personalidad racista no significa otra cosa que recompensar las violaciones a los derechos humanos».

Controversias a parte, como director de cine Handke dirigió La mujer zurda y La ausencia. Y como decía, colobaró en varias ocasiones como guionista con su amigo Wenders, siendo El miedo del portero ante el penalty, Falso movimiento o Cielo sobre Berlín, las más destacables.

El pianista y compositor alemán Jürgen Knieper 1941, hijo de padres músicos, compuso desde principios de la década de 1970 la música de muchas películas firmadas por Wenders y la actriz, directora y guionista alemana Margarethe von Trotta. Knieper se encarga del pentagrama de este hermosísimo film de Wenders y le ayuda en su reflexión sobre la belleza del ser humano indagando en su naturaleza espiritual. Destaca también en el film la mirada exquisita de Henri Alekan, director de fotografía francés nacido en 1909 en París y fallecido en 2001 en Auxerre, Yonne.

El film, formalmente muy audaz y a pesar de no seguir una estructura de corte ortodoxo posee un montaje sumamente ingenioso, este ardid fascinó tanto al público que Wenders hizo una fantástica secuela ¡Tan lejos, tan cerca! y Hollywood rodó un discreto remake titulado City of Angels, con Nicolas Cage y Meg Ryan como protagonistas…

Se trata de un film en definitiva, al que es mejor acercarse emocionalmente y dejar fluir lo anímico, siendo en este terreno en el que su optimismo aflora y nutre al espectador de una mirada ingenua y maravillada ante el milagro de la vida.

Él contempla la ciudad de Berlín desde la estatua resplandeciente del Ángel de la paz. Sus alas se borran mientras desciende a las calles berlinesas a escuchar los pensamientos humanos; los niños le perciben, se preguntan por aquello que los adultos han dejado de cuestionar.


«Cuando el niño era niño, era el tiempo de estas preguntas. ¿Por qué soy yo y no soy tú?. ¿Por qué estoy aquí y no allá?. ¿Cuándo empezó el tiempo y donde acaba el espacio?. ¿Es la vida bajo el sol tan sólo un sueño?. Lo que veo y oigo y huelo ¿no es sólo la apariencia de un mundo frente al mundo?. ¿Realmente existen el mal y la gente que es mala?. ¿Cómo es posible que yo que existo no haya sido antes de existir y que alguna vez yo, que existo ya no seré quien soy?.»

El tiempo, el espacio, el mundo desde la pregunta por el tiempo, el espacio y el mundo. Poder pensar la época y la humanidad; permitirnos pensar nuestra territorialidad desde la duda por nosotros: ¿quiénes somos, quiénes hemos sido, qué será de nosotros?. Él, que es eterno, que existe antes de la historia, que es puro espíritu – está intrigado por este mundo humano, finito, histórico, que es pura materialidad. Ese ángel desea lo mundano, lo urbano, lo terrenal, lo fugaz, lo cotidiano; desea los olores, los colores, los dolores, los placeres de este mundo. Recorre los rostros, los lugares; entonces busca un rincón donde asirse, donde caer.

Una mujer ilumina su búsqueda, vestida también de ángel, sólo un disfraz. Extranjera, se siente desterrada, sola en un mundo extraño, sufre una pérdida constante, en una vida marcada por la soledad. Sólo busca.


«A veces hablo de mí solo por fastidio. En momentos como éste. En momentos como ahora. El tiempo calmará todo. ¿Es el tiempo la enfermedad?. Como si hubiera que inclinarse para seguir viviendo.» «Qué raro no siento nada; es el final y no siento nada. Como si el dolor no tuviera pasado. Toda esa gente que recuerdo y recordaré. Empieza y siempre acaba (…). Por fin fuera en la ciudad. Saber quién soy y quién he llegado a ser (…)». «Casi siempre estoy demasiado consciente para estar triste (…). Estar aquí. Berlín. Aquí soy extraña, sin embargo, todo es familiar. De todos modos no me pierdo, siempre se llega al muro. Esperaré una foto en la máquina, me saldrá otra cara. Así iniciaría una historia. Los rostros, tengo ganas de ver rostros (…). ¿Cómo debo vivir?. Tal vez esta no sea la pregunta ¿Cómo debo pensar?. Sé tan pocas cosas. Quizás porque soy muy curiosa. A veces me equivoco tanto porque hago como si hablara con alguien. Al cerrar los ojos dentro de los ojos cerrados incluso las piedras cobran vida.» (Trapecista).


El ángel se convertirá en humano para ser un extranjero junto a ella. Ella que, al desaparecer el circo ha dejado de ser trapecista y busca en otro lugar un destino. «De todos modos no me pierdo, siempre se llega al muro», piensa en su búsqueda de identidad. El muro es el pasado, por él no podemos dejar de ser lo que somos; por el muro del pasado el presente debe volver a lo acontecido para sanar su herida siempre abierta. Otros ángeles recorren la Biblioteca de Berlín, allí está el viejo poeta llamado Homero: él es el único que como un niño, se pregunta por el tiempo (devenir) y el espacio (territorio), por la identidad y la tragedia de saber al final quiénes somos. Nostálgico de un mundo perdido, abandonado entre las ruinas de la ciudad cercada por el muro, busca inútilmente la plaza de Potsdam, el café, el estanco; los lugares que dejaron de existir después de la guerra. La plaza hoy es un desierto, un desván, el recuerdo de los cuerpos mutilados.

Los ángeles son los guardianes de la memoria, son los que nos acercan el consuelo de la eternidad, la promesa de la redención. Lo que nos rodea, mirado con ojos entrenados, es una compleja alegoría, que muchas veces no quiere ser comprendida. Y, por desgracia, muchos desdeñan por ignorancia lo que no comprenden. ¿Cómo es la vida de un humano, que sólo vive en lo no-sensible? Un ángel, que no es capaz de percibir lo que los demás sí. Sin color. ¿Cómo es la vida de un niño, que sólo vive en lo sensible (no abstracto)? Un ángel, que deja de serlo, y empieza una vida en lo ya conocido, pero completamente nuevo. Lleno de color. Así nos lo narra Wenders.


Cesc Fortuny i Fabré:

https://cescfortunyfabre.wordpress.com/

(Barcelona, 1971) artista multidisciplinar.

Como músico está presente en un buen número de recopilatorios y ha publicado más de 70 trabajos con diferentes proyectos y bandas. Colabora también con otros músicos, acompaña a poetas en recitales y participa de otros experimentos interdisciplinares.

En fotografía ha realizado algunas exposiciones, a destacar «Cuerpos de agua» en colaboración con Marian Raméntol.

Guionista y realizador de cine experimental ha presentado a certámenes, festivales y concursos parte de su producción (4 cortos, 2 documentales y más de 10 clips musicales).

Autor de los poemarios La misteriosa canción de la sangre (Paralelo Sur, 2010), El silenci plou sobre les pedres (Ed. Alva Eno, 2013), La dolorosa partitura del miedo (Alkaid Ediciones, 2014), y Métodos para ahogar con la nariz (La Náusea Ed., 2019).

También es coautor del poemario Comiendo pelos como herejía poética junto a Marian Raméntol (Ed. Atenas, 2008). Ha participado en diversas antologías entre las que destacan, La escritura plural. 33 poetas entre la dispersión y la continuidad de una cultura (Antologado por Fulgencio Martínez y Prologado por Luis Alberto de Cuenca, Arspoética, 2019), OPUS TESTIMONII – Universal poets selection in Spanish (Prologado por Oscar de Gyldenfeldt, La Luna Qué (Argentina), 2017), Tres Heridas. Antología de nueva poesía amorosa española (Antologado por Carlos Vitale, Traducción al armenio de Hakob Sinmonyan), o Domicilio de Nadie, Muestra de poesía Barcelonesa (Antologado por Andreu Navarra, IslaNegra Ed., 2008).

Así mismo es autor de la novela de terror experimental El quirófano en el bosque (La Náusea Ed., 2020). Ha sido traducido al inglés, rumano y armenio. Publica habitualmente poesía, narrativa y ensayo en la Plataforma Cultural La Náusea, y ha colaborado en revistas como BaBab, Kokoro, Alkaid, Paper de vidre, Periscopio, Devenir 111, El Humo, Noche Laberinto, Alga o Educational Evidence entre otras …

Conduce el podcast Radiografía de la Conspiranois en el que habla de grupos coercitivos, teorías de la conspiración y pseudociencias desde un punto de vista crítico. También publica semanalmente un artículo sobre esos temas en un espacio homónimo y en la Plataforma Cultural La Náusea una vez al mes.

Codirige el podcast SINTAGMA de la Plataforma Cultural La Náusea y conduce la parte discográfica de la misma plataforma.

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