Podríamos decir sin que se nos caiga la peluca, que el presente es un disco de los que se caen por las escaleras. Blood Sardinas pertenece orgullosamente al grupo de trabajos que esgrimen melodías que parecen no tener nada que ver entre sí pero que acaban engranando de una forma casi ofensiva para el buen gusto normativo, creando un espacio intermedio donde el resultado es para sorpresa de nadie, mucho más que la suma de sus partes.

Aquí los ritmos podrían rapearse sin problemas, si no fuera porque el saxo de Cesc Fortuny entra como una mancha de óxido sonoro, atacándolo todo sin respeto, sin ningún tipo de vergüenza y sin intención de limpiar después. No acompaña pues, corroe. No decora nada y lo contamina todo. Y ahí está precisamente la gracia.
Las guitarras de Gabriel Pereira Spurr funcionan como una especie de pegamento extraño, una cohesión improbable que mantiene en pie un conjunto que parece estar cayéndose a cada segundo. Todo suena a punto de desmoronarse, de desintegrarse en un sinsentido absoluto… y sin embargo funciona. Funciona porque no intenta funcionar “bien”, sino funcionar de verdad.
La Náusea Records, junto a Gyaling Records y Hamfuggi Records, presenta este trabajo que inaugura el año para este dúo y que supone ya su séptimo disco conjunto. No hay aquí voluntad de síntesis ni de accesibilidad obligada. Contradicción, error, choque y una lógica interna que no se explica más que a través del gusto por el error.
Blood Sardina nació a dos fronteras. Desde Argentina, Gabriel Pereira Spurr desmenuza guitarras que parecen haber pasado por un laboratorio. Desde España, Cesc Fortuny intoxica el oxígeno con saxos que no se conforman con sonar, quieren delirar, quieren arder un poco con una hoguera de LSD.
Este no es un disco amable, es un artefacto inestable que se sostiene por pura tensión interna. Si buscas orden, no lo encontrarás aquí, pero si buscas algo que te sacuda lo suficiente como para recordarte que la música todavía puede ser una emoción, adelante. Aquí hay sardinas. Y hay sangre.




Deja un comentario