La misma carne, distintos cuchillos

Despiece, te abre en canal y te obliga a mirar hacia ese agujero pernicioso y oscuro del metal, pero con todos esos tintes experimentales del free jazz y de las vanguardias musicales. La Náusea Records se complace en presentar junto a Gyaling Records y a Hamfuggi Records, este doble álbum como lo que es, un experimento sobre el sonido, la autoría y la percepción. Dos volúmenes, tres piezas con dos miradas. Dos formas de entender la violencia sonora.

Los títulos no engañan, Tripas, Cocina Casera, Pa y Ma. No hay metáforas aquí… o mejor dicho, todo lo son. Lo doméstico convertido en ritual, lo orgánico reducido a materia manipulable. Lo que cambia no es la composición, sino el punto de vista. Y ahí está la trampa, crees que vas a escuchar el mismo disco dos veces… y lo que encuentras son dos realidades incompatibles.

Despiece I – masterizado por Gabriel Pereira Spurr

En el Volumen 1, Gabriel Pereira Spurr toma el control de la mezcla y el mastering. Su intervención no es nada suave pero organiza el caos con una precisión matemática. Suena limpio, sí, pero no en el sentido higiénico, suena limpio como una cuchilla recién afilada. Cada elemento está en su sitio, cada textura respira, cada golpe corta.

Las guitarras de Pereira Spurr son el eje de estos trabajos, pero no funcionan como guitarras al uso, como ya nos tiene acostumbrados, se desplazan, mutan, se disuelven en timbres que recuerdan a sintetizadores, a drones espectrales, a cantos de sirena deformados por una máquina que no entiende lo humano. Hay momentos en los que cuesta identificar qué estás escuchando, y esa ambigüedad no es un accidente, es un sello, una voz, un estilo.

Las voces, compartidas, se integran en ese ecosistema con una claridad inquietante. Aquí el free jazz se encuentra con el brutal death y el hardcore punk, pero sin el postureo de los géneros. No hay homenajes, esto es apropiación y mutación, esto es descarado y provocador. Lo que emerge es una arquitectura sonora abrasiva, casi geométrica, donde la violencia está medida con un contador geiger.

Despiece II – masterizado por Cesc Fortuny

Luego llegas al Volumen 2, y todo eso se viene abajo.

Cesc Fortuny (sí, el pájaro que firma los saxos y las voces guturales en ambos volúmenes) remezcla y remasteriza las mismas pistas desde una lógica completamente distinta. Si el primer volumen era una disección digna de un forense, este es un despiece a martillazos. Aquí no hay claridad, hay saturación, derrumbe, ruido que se resiste a ser domesticado.

Los saxos suenan enloquecidos, embrutecidos, como si alguien hubiera decidido que el instrumento ya no sirve para hacer música sino para exorcizar algo que no tiene nombre. Hay una cualidad casi animal en su ejecución, un ataque.

La producción de Fortuny no busca separar capas ni definir contornos. Bien al contrario, lo mezcla todo en una masa densa, opaca, donde los elementos se contaminan entre sí hasta volverse irreconocibles. Lo que en el Volumen 1 era precisión aquí es descomposición. Lo que era filo aquí es óxido.

Y sin embargo (y esto es lo interesante) los temas siguen siendo los mismos. Tripas sigue siendo Tripas. Cocina Casera sigue siendo Cocina Casera… pero la experiencia cambia radicalmente. Es como ver el mismo cuerpo bajo dos tipos de luz, mientras en uno distingues cada músculo y cada tendón, en el otro sólo percibes una masa que late incómoda, amenazante.

También puede interesarte:

Este juego de duplicidad no es un capricho conceptual, es una declaración. No existe una versión “definitiva” de una obra ya que lo que llamamos “la canción” es sólo un punto de partida, una estructura que puede ser manipulada hasta volverse irreconocible. No existe eso de un original y una copia. Son interpretaciones enfrentadas en el mejor de los sentidos.

Y eso, en un contexto donde la producción musical suele venderse como un proceso de perfeccionamiento —limpiar, corregir, pulir— con el afán de llegar a más público (consumidores), resulta casi ofensivo. Despiece no pule nada, al contrario, puesto que expone las costuras, exagera los defectos y convierte la mezcla en un campo de batalla estético.

También hay algo profundamente físico en este doble álbum. No es música para poner de fondo mientras haces otra cosa. Exige presencia, irrita, incluso cansa. Y eso no es un fallo, es parte del dispositivo. Si lo escuchas entero, en orden, la sensación es la de haber pasado por dos experiencias corporales distintas con el mismo material. Como si alguien te obligara a probar dos versiones de la misma tarta.

La interacción entre Pereira Spurr y Fortuny es más bien un pulso, uno tiende hacia la definición, el otro hacia la disolución. Uno afila, el otro ensucia. Y en ese choque aparece algo que no pertenece del todo a ninguno de los dos.

La Náusea Records, Gyaling Records y Hamfuggi Records, no publican este trabajo como un simple lanzamiento, sino como una pieza dentro de una línea de investigación más amplia: ¿qué pasa cuando despojamos la música de su narrativa convencional? ¿Qué queda cuando eliminamos la idea de “versión correcta”? ¿Cuánto ruido puede soportar una estructura antes de dejar de ser reconocible?

Despiece Vol. 1 & 2 no responde a esas preguntas, las lanza y se aparta. Y si alguien espera una experiencia redentora, mejor que busque en otro paisaje. Aquí no hay catarsis, hay detritus, hay desgaste, hay una insistencia casi obsesiva en recordarte que la música también puede ser un lugar desagradable.

Dos volúmenes, cuatro piezas y dos formas de entender la misma carne.

Elige tu cuchillo… o mejor, no elijas y deja que ambos hagan su trabajo.

La Náusea Records:

Gyaling Records:

Hamfuggi Records:


Descubre más desde La Náusea

Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.


En cuanto a los comentarios en los artículos:

  • El contenido de los comentarios representa la opinión de los usuarios/internautas, no la de La plataforma cultural La Náusea.
  • No está permitido escribir comentarios contrarios a las leyes, injuriosos, ilícitos o lesivos a terceros.
  • Es de agradecer (y en ocasiones es de exigir) un respeto mínimo a las normas ortográficas y gramaticales.
  • Por todos los puntos anteriores, La plataforma cultural La Náusea se reserva el derecho de eliminar cualquier comentario que considere inapropiado.

Recuerde que usted es responsable de todo lo que escribe y que se revelarán a las autoridades públicas competentes y tribunales los datos que sean requeridos legalmente (nombre, e-mail e IP de su dispositivo, así como información accesible a través de nuestros sistemas, consulte nuestras políticas).

Deja un comentario

Esto es para ti …

Descubre más desde La Náusea

Suscríbete ahora para seguir leyendo y obtener acceso al archivo completo.

Seguir leyendo