– Aviso: toda la reseña contiene spoilers –
Sinopsis:
Donnie es el prototipo impecable del joven estadounidende de la década de los 80, con una enorme inteligencia y no menos admirable imaginación. Tras salvarse por los pelos de una muerte casi segura al caer encima de su casa el motor de un avión, comienza a experimentar alucinaciones que le llevarán a actuar como no lo había hecho jamás y a descubrir un mundo insólito a su alrededor.
Clasificación: Fantástico, Ciencia ficción, Intriga | Drama psicológico, Años 80, Película de culto, Cine independiente USA
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Ficha Técnica:
Título original – Donnie Darko
Año – 2001
Duración – 113 min.
País – Estados Unidos
Dirección – Richard Kelly
Guion – Richard Kelly
Música – Michael Andrews
Fotografía – Steven Poster
Reparto – Jake Gyllenhaal, Maggie Gyllenhaal, Patrick Swayze, Jena Malone, Mary McDonnell, Drew Barrymore, Holmes Osborne, Noah Wyle, Katharine Ross, Daveigh Chase.
Compañías –Flower Films, Pandora Cinema, Adam Fields Productions, Gaylord Films
Trailer:
Extraña cinta de ciencia ficción firmada por Richard Kelly de cuya autoría es también el guión. Se estrenó en 2001 y no despertó demasiada expectación. A pesar de esto y debido a su flirteo con la física de partículas y las paradojas temporales, fue cocinando poco a poco el interés de todo tipo de frikis.
Se lanzó en formato DVD consiguiendo una recaudación de más de diez millones de dólares, y apenas un año después de su estreno ya era considerada un film complejo e ilógico, dotado de una trama surrealista. Con los años ha ido gestando innumerables teorías y acaloradas discusiones alrededor de su verdadero significado, llegando a considerarse por derecho propio película de culto.
El argumento laberíntico y las vastas verosimilitudes de análisis podrían bien enmarcarla como un rarísimo relato siniestro alrededor de la existencia y la fatalidad.
Su texto anfibológico y arcano se deshilvana de tal manera que empuja al espectador a desatar sus emociones y deambular por la consecución de actos abstractos y morbosamente familiares que usa para edificar ese otro mundo en total enfrentamiento al entorno que todos experimentamos.
El imbricado guión plantea una serie de instrumentos expositivos que van desde la paradoja de predestinación, la espeluznante esquizofrenia del protagonista, la total pérdida de todo contacto con la realidad representada por la escalofriante figura del enorme conejo, hasta una lectura más bien social sobre el abandono de los adolescentes y la hipocresía de una sociedad más preocupada en una supuesta evolución estructuralista que en el bienestar de sus ciudadanos, todo esto sin olvidar la pederastia y la alternancia política de los EEUU.
El film arranca con ese joven esquizofrénico muy inteligente e imaginativo, que está bajo tratamiento psiquiátrico por una rara tendencia piromaníaca, que de repente comienza a ser acosado por la voz de un extraño ser con forma de conejo decrépito, que no sólo le informa de la destrucción del mundo en 28 días, sino que además le guiá por una senda de actos bizarros que presuntamente le permitirán explorar un universo paralelo.
Conforme avanza la trama se instala la sensación de que Donnie realiza un viaje a una realidad alternativa donde la figura del lepórido le conduce a encontrar ciertas respuestas y a esquivar el desarrollo de acontecimientos que ya estaban predestinados.
Un superheroe cuya misión es salvar al mundo de la destrucción mediante el autosacrificio ya que el mundo que va ser destruido es el de las libertades individuales, un mundo que a va ser sustituido por otro de talante hipócrita, miedoso y reaccionario que viene representado por la profesora Farmer (Beth Grant) y el gurú de la autoayuda Cunningham (Patrick Swayze).
Así Donnie, guiado por un augur del futuro en forma de conejo y una sacerdotisa alucinada que se llama Abuela Muerte, descubre que el único modo de vencer a estos supervillanos es mediante el Martillo de Nietzse y una serie de actos nihilistas, al estilo de la novela de Graham Greene Los destructores.
En otras palabras, para edificar un nuevo mundo debemos destruir primero el antiguo, destruir la escuela con la inundación y la consecuente simbología al limpiarla con agua, después desprenderse de su aspecto más humano, ¿Por qué llevas ese estúpido traje de hombre? y finalmente quemar la casa del pederasta, en una sublime purificación por fuego. Es así que Donnie Darko que tiene nombre de superhéroe, se convierte en el superhombre de Friedrich Nietzsche.
Cumple la profecía y en un acto de autosacrificio y se convierte en el superhombre de Nietzche enmarcado en una estética con aires de David Lynch, como sucede por ejemplo en la secuencia inicial parafraseando a Terciopelo Azul, la misa Abuela Muerte, o el gordo del parque, o unos diálogos a medio camino entre el surrealismo y el estilo de Tarantino, que hacen de Donnie Darko no sólo una película de culto sino un clásico de ineludible visión.

James Richard Kelly, director de cine y escritor conocido por escribir y dirigir este clásico de culto nació en Newport News, Virginia, es hijo de Lane y Ennis Kelly, y Creció en Midlothian, Virginia, donde asistió a Midlothian High School y se graduó en 1993. Cuando era niño, su padre trabajaba para la NASA en el programa Mars Viking Lander. Ganó una beca para la Universidad del Sur de California para estudiar en la Escuela de Cine y Televisión de la USC, donde fue miembro de la fraternidad Phi Delta Theta. Hizo dos cortometrajes en la USC, The Goodbye Place y Visceral Matter, antes de graduarse en 1997.
Michael Andrews creció en San Diego, California, formando parte de diversos grupos musicales. En los 90 formaría parte de los grupos Greyboy Allstars y Elgin Park, y produciría los dos primeros álbumes de Gary Jules. Pese a ser principalmente un guitarrista, para la banda sonora de Donnie Darko tuvo que aprender a tocar el piano, ya que Kelly no quería sonidos de guitarra en la película. Andrews quería añadir una canción a la música instrumental que había compuesto, y para ello escogió el tema de Tears for Fears Mad World, publicado en 1982.
Steven Poster nació y se crió en Chicago. Estudió en la Universidad del Sur de Illinois, la Facultad de Diseño del Centro de Arte de Los Ángeles y el Instituto de Diseño del Instituto de Tecnología de Illinois. Primero filmó publicidad y documentales, para más tarde participar en el rodaje de Encuentros en la tercera fase y Blade Runner.
Enormes orejas sobre la deforme cabeza de un imposible lepórido esperan a Donnie al culminar la escalera que lleva a su descanso.
Donnie Darko es entre otras cosas un arquetipo de nuestro propio conocimiento.
El film se encarama por los lares de un viaje sin retorno. Una iniciación al lado más oscuro del ser humano, en ese estado de trance adolescente en el que el mundo se antoja completamente incomprensible.
¿Puede el espíritu de Linch verterse en el contexto estético de films ajenos a él mismo?
Sin duda en el caso de Donnie Darko, la rotunda respuesta es afirmativa.
¿Quién quiere una sinopsis que haga justicia al exótico film?, mejor un viaje onírico evitando todo aquello que puede arruinar las sorpresas que guarda la película. No se debe ni se puede desentrañar un pesadillesco atractivo argumento, que se observa y se repite en el centro mismo del ser, no en nuestros ojos, no en nuestro cerebro. Este experimento cinematográfico, hay que verlo con el espíritu, hay que dejarse llevar, arrastrar, enloquecer sin juicios.
Donnie Darko es un joven afligido por ciertos desórdenes emocionales, un ser perturbado como nos confiesa él mismo en un momento del oscuro film. Su familia vacila entre normalidad y feroz disfunción, aunque esta aparece más por su obsceno comportamiento a lo american dream que no por sus rarezas que terminan siendo particularidades y que aunque no son comunes en films de universitarios y adolescentes, si lo son en el mundo real. Y ahí radica una de las originalidades de la película, las rarezas son en realidad lo que nos es común en la vida real, y lo que el film nos presenta como normal o como reconocible y familiar, es el comportamiento de un individuo esquizoide con trastornos paranoicos.
No parece importar el escenario ochentero y el contexto adolescente, es un viaje iniciático guiado por un chaman que a su vez es también guiado por su tótem, un conejo gigante que le transmite mensajes apocalípticos terribles.
Sí, sin duda Donnie Darko es un chamán, o un aprendiz de chamán, un loco, un perturbado con una deliciosa inteligencia y un sentido del humor que ralla el sadismo.
El inicio del film, augura ese viaje onírico con un repaso al barrio de Donnie, su madre leyendo, su hermana saltando en una inquietante cama elástica, queriendo despegar de ese entorno insoportable de ambiente endulzado e indudablemente americano. Esa escena, la de la hermana saltando, está rodada al revés, esos saltos son preciosos y sublimes e introducen sabiamente al espectador en un mundo absolutamente morphéico.
A pesar de que los pósteres y anuncios proclaman la participación de reconocidos actores (como Drew Barrymore y Patrick Swayze, sus papeles son cortos… sin embargo son significativos y son también testimonio de que el guión es tan bueno que atrajo en su momento a este tipo de talentos, interesados más en la calidad del material que en el beneficio económico.
Jake Gyllenhaal podría haber limitado su interpretación a la de un miserable e inconformista joven, de esos que se te antojan insoportables y anodinos. Lejos de eso, Gyllenhaal nos ofrece la visión de la distorsión misma del joven americano. Perturbado, enfermo, culto, sutil, místico, odiando a su familia, tolerando el entorno, del que quizás escape agarrado a las enormes orejas de su amigo Franck el Conejo. ¿Alguien piensa en Alícia en el país de las maravillas?
Donnie Darko fue en su momento una auténtica revelación para los paladares sutiles y entrenados que nos acercamos a esta espectacular maravilla. El director James Richard Kelly agrega a su film, un componente de preciosos resultados. Conduce a los interpretes hasta una actuación de incontables detalles llenos de significado que expresan más acerca de los personajes que los precisos y quirúrgicos diálogos.
La película y su completa ejecución, desde la ambientación y diseño hasta las actuaciones y efectos especiales, contribuyen a formar una experiencia única de negrísimo humor y perturbadora crudeza; poética visión de la mente humana, que solo parece tener interés en su lado menos amable y estremecedor.
Recomendada, especialmente para conocedores del cine psicotrópico de culto.
Cesc Fortuny i Fabré:
https://cescfortunyfabre.wordpress.com/

(Barcelona, 1971) artista multidisciplinar.
Como músico está presente en un buen número de recopilatorios y ha publicado más de 70 trabajos con diferentes proyectos y bandas. Colabora también con otros músicos, acompaña a poetas en recitales y participa de otros experimentos interdisciplinares.
En fotografía ha realizado algunas exposiciones, a destacar «Cuerpos de agua» en colaboración con Marian Raméntol.
Guionista y realizador de cine experimental ha presentado a certámenes, festivales y concursos parte de su producción (4 cortos, 2 documentales y más de 10 clips musicales).
Autor de los poemarios La misteriosa canción de la sangre (Paralelo Sur, 2010), El silenci plou sobre les pedres (Ed. Alva Eno, 2013), La dolorosa partitura del miedo (Alkaid Ediciones, 2014), y Métodos para ahogar con la nariz (La Náusea Ed., 2019).
También es coautor del poemario Comiendo pelos como herejía poética junto a Marian Raméntol (Ed. Atenas, 2008). Ha participado en diversas antologías entre las que destacan, La escritura plural. 33 poetas entre la dispersión y la continuidad de una cultura (Antologado por Fulgencio Martínez y Prologado por Luis Alberto de Cuenca, Arspoética, 2019), OPUS TESTIMONII – Universal poets selection in Spanish (Prologado por Oscar de Gyldenfeldt, La Luna Qué (Argentina), 2017), Tres Heridas. Antología de nueva poesía amorosa española (Antologado por Carlos Vitale, Traducción al armenio de Hakob Sinmonyan), o Domicilio de Nadie, Muestra de poesía Barcelonesa (Antologado por Andreu Navarra, IslaNegra Ed., 2008).
Así mismo es autor de la novela de terror experimental El quirófano en el bosque (La Náusea Ed., 2020). Ha sido traducido al inglés, rumano y armenio. Publica habitualmente poesía, narrativa y ensayo en la Plataforma Cultural La Náusea, y ha colaborado en revistas como BaBab, Kokoro, Alkaid, Paper de vidre, Periscopio, Devenir 111, El Humo, Noche Laberinto, Alga o Educational Evidence entre otras …
Conduce el podcast Radiografía de la Conspiranoia en el que habla de grupos coercitivos, teorías de la conspiración y pseudociencias desde un punto de vista crítico. También publica semanalmente un artículo sobre esos temas en un espacio homónimo y en la Plataforma Cultural La Náusea una vez al mes.
Codirige el podcast SINTAGMA de la Plataforma Cultural La Náusea y conduce la parte discográfica de la misma plataforma.





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