El oído salvaje.
Un día Javier Entonado supo que él era el personaje que interpreta Buster Keaton en la película de Samuel Becket, y qué podía hacer alguna cosa con esas viejas cintas de casete que circulan por ahí y que muchos de nosotros escuchamos en tiempos pasados en viejos radiocasetes. Todavía, en rastros, mercadillos y ventas de garaje, se pueden encontrar y a bajo precio. Una cinta de casete recoge el sonido, lo acapara y lo solidifica, en cierto modo lo congela y nos lo entrega como muestra casi arqueológica de un momento de la historia, de unas emociones, de un discurrir de la vida. Y también la podemos observar como un fantasma, un residuo económico, como una reliquia con valor cero, como un reflejo de la transitoriedad y fugacidad de la mayor parte de la música que consumimos.
Entonado improvisa. Entonado es como un personaje de Samuel Beckett. Entonado es el Buster Keaton que aparecen en “Film” de Samuel Beckett. Entonado se mueve por la ciudad, tocando, raspando las paredes de esos inmuebles industriales abandonados, moviéndose y buscando sonidos. Entonado rebusca en lo abandonado. Es como si el personaje de Buster Keaton no solo quisiera escapar de las miradas de los otros, sino que quisiera desaparecer a través del balbuceo, de la imposibilidad de articular nada que tenga sentido lingüístico. Entonado sabe, como Beckett, que “ser es ser percibido” y por eso se muestra en todo su esplendor.
Unos personajes invisibles.
Cuando Entonado quiere desaparecer de este mundo, se convierte, entre otros, en UMSINDO OMGCOLILE. Nos cuenta Entonado: “… fue alguna noche de la primavera de 2022 cuando Aitor Montes Odriozola y yo nos decidimos a hacer derivas sonoras con un casete “mono” de 1981, una Fostex de 4 pistas de 1993 y después, hacer las mezclas con el mítico Pentium III. Además, Aitor aportó unos auriculares para usar como micro y un montón de pedales de efectos para adulterar lo que ya de por sí estaba adulterado al registrarlo con ínfima calidad de sonido”. Parece ser que Aitor tuvo un día la idea de coger cintas de casete comerciales y cintas regrabadas caseras e intercalar encima fragmentos de la música de Umsindo Omgcolile. Hechas las mezclas la idea era regalarlas y hacerlas circular.
Entonado y Aitor se pusieron las pilas y, como Vladimir y Estragón, se preguntaron dónde estaba Godot, y desde el mes de mayo de 2024 se dedicaron frenéticamente a grabar cintas. Nos comentan que ya han hecho 19 series de una tirada de 10 ejemplares, siendo cada una de ellas distintas entre sí y todas ellas personalizadas.
Inmersos en la estética de lo inservible, de lo reciclado, de lo abandonado y con un sonido lamentable (algo, nos dice Entonado, que siempre les ha interesado conceptualmente) nuestros personajes caminaron con la improvisación bajo el brazo hacia ninguna parte, que es un lugar que no queda muy lejos de aquí.
La grabación como improvisación y la improvisación como método
¿Puede ser la confección casera de cintas (un trabajo físico, manual) un ejercicio de improvisación?
Los Umsindo Omgcolile nos contestan afirmando que, efectivamente, también confeccionar cintas de casete, borrando y regrabando encima otros sonidos puede ser un acto de improvisación, ya que tu estado de ánimo te arrastra a realizar unos actos y rechazar otros. Evidentemente, como en toda improvisación, el azar juega también su papel, pues se aprovechan y se reciclan todo tipo de materiales. Siempre utilizan materiales de deshecho para realizar los envoltorios y las entregas, siempre utilizan lo que se podría denominar arte basura, que en zulú sería algo así como “Ubuciko Bodoti”.

La no planificación, el instante y la casualidad dirigen todas y casa una de sus piezas sonoras. En cierto modo es como si Ornette Coleman grabara sus temas al revés y luego los cortara en pedazos.
Cápsulas de sonido para mentes en silencio.
(Javier Entonado)
“Me interesa más la idea que la propia música que podría haber ahí: ¿se podría decir como una negación de la música o del arte? De hecho, hay cintas que estaban rotas cuando me las han dado. Las he limpiado, arreglado a mano, etc. y las considero como una especie de obra conceptual”.
Estas declaraciones de Entonado se relacionan con su visión del asunto artístico. Para él, el arte es más una actitud que la fabricación de objetos de lujo. En sus obras hay un tanto por ciento de música, un tanto por ciento de humor (ironía en su mayor parte), un tanto por ciento de manipulación objetual, un tanto por ciento de performatividad y, cómo no, un tanto por ciento de azar, de improvisación. Dependiendo de su encarnación física, las obras de Entonado mezclan esos componentes en tanto por ciento diferentes, pero esa actitud Dadá en el país de los Zulús, atraviesa todas sus piezas.
Entonado no cree en los mitos románticos, en esos personajes atormentados que expresan su tedio y angustia. Para él, la creación es sinónimo de diversión, de alegría, de actitud positiva frente a la vida. El absurdo (De Jarry a Beckett, pasando por Dadá) contaminan todas sus acciones. Para él, el arte es el flujo vital que le permite disfrutar, crecer y estar alerta frente a la realidad. De Beckett rechazaría ese pesimismo silencioso.
¿Su arte sirve para algo? Ante esa pregunta, que no le hemos hecho, creemos que contestaría que no, que es totalmente inútil y sin embargo… Para nuestro protagonista, lo interesante es la postura que adopta cada oyente respecto a la obra, cómo cada espectador interpreta lo que oye, lo que ve, como reacciona activamente a lo que escucha, como forma parte el uno del otro.
Otros personajes en este paisaje sonoro. Complicidades entre lo visual y lo sonoro.
UMSINDO OMGCOLILE se expande y se contrae. Es como una lombriz, que excava galerías subterráneas devorando el terreno que conquista. UMSINDO OMGCOLILE es una lombriz que cuenta con dos colaboradores, que también son parte de este anélido. Uno es Carlos del Olmo, responsable de la parte gráfica del proyecto, de los logos y las portadas de las cintas, al que definen sus compañeros como improvisador plástico imaginista. El otro es Luis Lamadrid, video artista que se está encargando de llevar el proyecto más allá de lo musical mediante lo que denomina “video de improvisación”. “El video de improvisación se centra en la idea de que las composiciones musicales introducen elementos visuales en movimiento. La proyección de vídeo en directo se considera una improvisación del mismo carácter, equivalente a la improvisación musical, estableciéndose un diálogo, un feedback, entre los artistas. De esta forma, con la interacción de la música y las imágenes, el vídeo desarrolla un lenguaje propio que enriquece los recursos expresivos del videoarte”

Se puede ampliar información de los artistas mencionados en la exposición permanente de nuetra galería virtual de arte.
Lo sonoro como la destrucción del lenguaje
Las lenguas, el idioma Zulú, pierden el significado. Se mantiene la forma, el sonido, la cosa material, pero se diluye el sentido, el logos. Utilizar los idiomas despojándolos de su parte racional, discursiva, los convierte en un juego fonético, en un entretenimiento estético. Pero, aunque Entonado no nos lo ha comentado, nosotros nos arriesgamos a interpretarlo como un rechazo a la razón instrumental, al lenguaje que no hace sino construir monstruos. Utilizar la fonética y despojar al lenguaje de su poder racional es un acto de revelación. Esa postura nos desvela la frágil realidad que nos rodea, nos expone la convencionalidad de nuestras creencias y debe servirnos para estar atentos, para ser cautos ante la avalancha de telepredicadores que nos invaden.
Otros artículos de Ferran Destemple que te pueden interesar
Ferran Destemple

Soy filólogo de formación, pero siempre he rebuscado en lo visual y en lo sonoro aquello que el texto no me llega a ofrecer. Para mí no hay jerarquía entre estos elementos, se mezclan, se arañan o se fusionan mejor o peor dependiendo del soporte. El soporte determina el contenido y el contenido busca el soporte adecuado.
Destripar los interiores del texto, del sonido y de las imágenes y volverlos a montar, como si de un monstruo de Frankenstein se tratara, es un divertimento al que no pienso renunciar.
Me considero un amateur y eso me libera de angustias y obligaciones y me permite fracasar y equivocarme más y mejor.
Si os pica la curiosidad podéis visitar la web de AutismosAutomáticos que coordino al alimón con Pepa Busqué.






Deja un comentario