Si conoces el proyecto Radiografía de la Conspiranoia, ya sabes que aquí se analizan y exponen orígenes e historia de teorías de la conspiración, o conspiranoias como a mi me gusta llamarlas, pseudociencias, grupos coercitivos, mitos, etc.


El término Holocausto indica, a partir de la segunda mitad del siglo XX, el genocidio del que fueron responsables las autoridades de la Alemania nazi y sus aliados contra los judíos de Europa y, por extensión, el exterminio de todas las personas que el régimen Nacional Socialista consideró «indeseables» o «inferiores», ya fuese por razones políticas o raciales. Además de los judíos, fueron víctimas las poblaciones eslavas de las regiones ocupadas de Europa del Este y los Balcanes, los europeos negros, y los prisioneros de guerra soviéticos, los opositores políticos, los masones, las minorías étnicas como los romaníes, los sinti y los yeniches, grupos religiosos como los testigos de Jehová y los pentecostales, los colectivos LGBTQIAK de la época (tuviesen o no consciencia de constituir un colectivo), y personas que sufriesen todo tipo de discapacidades o singularidades que fuesen rechazadas por el régimen.

En medio de las tesis negacionistas, a menudo se encuentra el argumento de acusar a los judíos de ser de una forma u otra responsables del estallido de la Segunda Guerra Mundial. Sin embargo, este argumento no puede calificarse de «negacionista», porque el negacionismo se relaciona «con la realidad del delito», no con la responsabilidad o las excusas de los autores y/o cómplices. Sin embargo, sirve para justificar una supuesta autodefensa de los nazis contra los judíos.

Sonderaktion 1005, fue una operación realizada durante la Segunda Guerra Mundial para ocultar las pruebas de que millones de personas habían sido asesinadas por la Alemania nazi durante la Operación Reinhardt en la Polonia ocupada.

A medida que avanzaba la guerra, la operación se utilizó más tarde para ocultar pruebas de las masacres cometidas por los escuadrones de la muerte SS-Einsatzgruppen, que mataron a cientos de miles de civiles judíos, rumanos y rusos en Europa del Este.

En 1961, David Hoggan, publicó «Der erzwungene Krieg (La guerra forzada)», en Alemania Occidental, que afirmaba que Alemania había sido víctima de una conspiración anglo-polaca en 1939.

Aunque «Der erzwungene Krieg» estaba principalmente centrado en el origen de la Segunda Guerra Mundial, también pretendía justificar los efectos de las medidas antisemitas nazis en el período anterior a 1939.

Por ejemplo, Hoggan justificó la enorme multa de mil millones de Reichsmark impuesta a toda la comunidad judía en Alemania después de la Kristallnacht de 1938 como una medida razonable para evitar lo que llamó «especulación judía» a expensas de las compañías de seguros alemanas y alegó que ningún judío fue asesinado durante la Kristallnacht (de hecho, 91 judíos alemanes fueron asesinados en la Kristallnacht).

Posteriormente, Hoggan negó explícitamente el Holocausto en 1969 en un libro titulado «El mito de los seis millones», que fue publicado por Noontide Press, una pequeña editorial de Los Ángeles especializada en literatura antisemita.

David Irving comenzó en la década de 1980 a negar algunos elementos fundamentales del Holocausto, como el uso de cámaras de gas, así como la participación de Adolf Hitler. Muchas librerías del Reino Unido cancelaron los pedidos de su libro «La guerra de Hitler» y varios gobiernos (incluidos Canadá, Australia, Nueva Zelanda, Italia, Alemania y Sudáfrica) le negaron la entrada, aunque estas prohibiciones no siempre se aplicaron.

En mayo de 1992, durante una manifestación en Alemania, Irving afirmó que la cámara de gas reconstruida en Auschwitz era «un edificio falso de posguerra».

Cuando aterrizó en Roma al mes siguiente, la policía lo rodeó y lo subió al primer avión a Munich donde fue acusado, según la ley alemana, de «difamar la memoria de los muertos». En esa ocasión, Irving fue multado con tres mil marcos y, después de haber apelado, tuvo que pagar treinta mil, porque en el transcurso de una reunión pública había llamado al juez «un viejo idiota alcohólico».

Irving, que se sintió vilipendiado por un texto publicado por la historiadora estadounidense Deborah Lipstadt, la demandó. En abril de 2000, se dictaminó judicialmente que el propio Irving había «falsificado y distorsionado la evidencia histórica», que se trataba de una «negación del Holocausto», un «antisemita» así como «racista«.

En virtud de la legislación que castiga la negación del Holocausto, David Irving fue detenido en Austria en noviembre de 2005 y posteriormente condenado a tres años de prisión.

Otro negacionista notorio, es el ex profesor de crítica literaria de la Universidad de Lyon, Robert Faurisson, que ha sido apodado por los negacionistas australianos el «Papa del revisionismo» por sus incansables esfuerzos encaminados a consolidar el primero de los tres pilares de la negación del Holocausto: «las cámaras de gas nunca existieron» y si existieron estructuras similares, no tenían la función de exterminar personas, sino sólo la de matar piojos, pues estos eran un problema muy grave en los campos de trabajo y en los campos de concentración.

El hecho de que Noam Chomsky, un lingüista judío laico, antisionista y socialista libertario, escribiera el prefacio de su obra “Mémoire en défense contre ceux qui m’accusent de falsifier l’histoire” causó revuelo. Noam Chomsky explicó que escribió el prefacio de ese libro para defender el derecho de Faurisson a la libertad de expresión.

Sin embargo, según Chomsky, Faurisson, a pesar de la negación, no es un pronazi sino «una especie de liberal relativamente apolítico».

Los delitos de los que se acusa al ex profesor son los previstos por la ley francesa Fabius-Gayssot, que establece que es delito justificar o impugnar la existencia de uno o más crímenes de lesa humanidad definidos en el artículo 6, de la orden del Tribunal Militar Internacional, vinculada al Acuerdo de Londres del 8 de agosto de 1945, cometida por miembros de una organización declarada criminal en aplicación del artículo 9 de la misma orden, o por una persona declarada culpable de tal delito por un tribunal francés o por la jurisdicción internacional.

Según el politólogo Jean-Yves Camus, el negacionismo hispanohablante se ha incorporado más tarde que el de otras nacionalidades. Se trata de un «negacionismo que a menudo toma prestado argumentos tanto del neonazismo, como del fundamentalismo cristiano en sus prejuicios antisemitas, que a su vez serían derivados del antijudaísmo tanto religioso como conspiranoico.

Otra característica distintiva de este negacionismo, se encuentra en en el hecho de que España se mantuviese neutral durante la Segunda Guerra Mundial, y América Latina tan sólo participase de modo muy marginal en el conflicto, en el negacionismo allí expresado no existe, como en Alemania o en los países que colaboraron con el nazismo, una forma de exculparse de la colaboración con el régimen nazi.

Bradley Smith, ex exponente del Institute for Historical Review, y fundador del grupo conocido como CODOH, publicó en noviembre de 1999 el primer número de una revista que parece ser de fundamental importancia para el negacionismo del Holocausto. En los Estados Unidos, CODOH ha intentado repetidamente difundir propaganda cuestionando la existencia del Holocausto, especialmente en publicaciones de campus universitarios.

Continuará….

Otros artículos de este ciclo:

Imágenes extraídas de wikipedia.

Cesc Fortuny

Cesc Fortuny

http://radiografiadelaconspiranoia.wordpress.com

(Barcelona, 1971) artista multidisciplinar.

Como músico está presente en un buen número de recopilatorios y ha publicado más de 70 trabajos con diferentes proyectos y bandas. Colabora también con otros músicos, acompaña a poetas en recitales y participa de otros experimentos interdisciplinares.

En fotografía ha realizado algunas exposiciones, a destacar «Cuerpos de agua» en colaboración con Marian Raméntol.

Guionista y realizador de cine experimental ha presentado a certámenes, festivales y concursos parte de su producción (4 cortos, 2 documentales y más de 10 clips musicales).

Autor de los poemarios La misteriosa canción de la sangre (Paralelo Sur, 2010), El silenci plou sobre les pedres (Ed. Alva Eno, 2013), La dolorosa partitura del miedo (Alkaid Ediciones, 2014), y Métodos para ahogar con la nariz (La Náusea Ed., 2019).

También es coautor del poemario Comiendo pelos como herejía poética junto a Marian Raméntol (Ed. Atenas, 2008). Ha participado en diversas antologías entre las que destacan, La escritura plural. 33 poetas entre la dispersión y la continuidad de una cultura (Antologado por Fulgencio Martínez y Prologado por Luis Alberto de Cuenca, Arspoética, 2019), OPUS TESTIMONII – Universal poets selection in Spanish (Prologado por Oscar de Gyldenfeldt, La Luna Qué (Argentina), 2017), Tres Heridas. Antología de nueva poesía amorosa española (Antologado por Carlos Vitale, Traducción al armenio de Hakob Sinmonyan), o Domicilio de Nadie, Muestra de poesía Barcelonesa (Antologado por Andreu Navarra, IslaNegra Ed., 2008).

Así mismo es autor de la novela de terror experimental El quirófano en el bosque (La Náusea Ed., 2020). Ha sido traducido al inglés, rumano y armenio. Publica habitualmente poesía, narrativa y ensayo en la Plataforma Cultural La Náusea, y ha colaborado en revistas como BaBab, Kokoro, Alkaid, Paper de vidre, Periscopio, Devenir 111, El Humo, Noche Laberinto, Alga o Educational Evidence entre otras …

Conduce el podcast Radiografía de la Conspiranois en el que habla de grupos coercitivos, teorías de la conspiración y pseudociencias desde un punto de vista crítico. También publica semanalmente un artículo sobre esos temas en un espacio homónimo y en la Plataforma Cultural La Náusea una vez al mes.

Codirige el podcast SINTAGMA de la Plataforma Cultural La Náusea y conduce la parte discográfica de la misma plataforma

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