La historia sin fin es una novela escrita por Eva María Medina (Madrid, 1971). Salió publicada a fines del 2024 por la editorial argentina Odelia, y destaca en la portada que fue uno de los textos finalistas del Premio Herralde en 2019. La sinopsis escrita por el escritor argentino Pablo Ramos, nos advierte:
«esta es la narración del infierno más cruel que está adentro del infierno de ser alcohólico: la mirada ajena».
«Todo en ti fue naufragio» son los versos que cita el personaje principal de esta novela en la última página. Gerardo es adicto y no se arrepiente de nada, de ninguna de las cosas que hizo bajo los efectos del alcohol; ni antes ni después. Ya sea terminar en un parque tirado, solo, lastimado, sin sus pertenencias, hasta engañar repetidamente a su esposa y a su familia quienes intentaron apoyar su recuperación. Los blackouts, esos apagones en su memoria, son cada vez más seguidos y así se estructura el texto, a los saltos, entre borrachera y borrachera.
La novela se centra entonces en las reiteradas recaídas de un adicto al alcohol que narra en primera persona sus vivencias. El lector es testigo de sus sensaciones, pensamientos y las consecuencias que acompañan sus decisiones. No es una novela fácil de digerir, es una historia incómoda, en la que su personaje principal es complejo y está pasando por un momento del que no puede salir.
«Me eché hacia atrás, sintiendo asco y pena de mí mismo. Preferible el asco a la pena, me dije alejándome del cristal. (…) No era mío, aquel rostro no era mío». (Página 83)
En entrevista con su autora, nos contó que eligió escribirla en primera persona porque la tercera la alejaba demasiado del interior del personaje principal. «Yo quería meterme en la piel de un alcohólico y mostrar su sufrimiento desde sus entrañas. Quise transmitirle al lector la agonía de Gerardo, tal desesperación que le lleva a cometer las más siniestras vilezas, quise mostrar cómo su adicción lo va degradando tanto que ni él mismo se reconoce y que el lector lo acompañara en todo momento, no solo durante sus euforias etílicas, sino también cuando sufre el rechazo y el escarnio de las personas “decentes” y lo echan de las tabernas, durante sus desmayos, sus delirios, al llorar atormentado dentro del coche».
Me encantan los libros que nos dan una cachetada de realidad, en la vida no hay finales felices ni personas que logran superar los obstáculos mágicamente. Damos dos pasos hacia adelante y tres atrás. Gerardo es lo que puede ser y probablemente muchas personas pasan por estas situaciones, así es la vida. ¿Por qué la literatura no intentaría acercarse a eso también?

No siempre es fácil y no siempre tenemos las herramientas o la voluntad de cambiar actitudes que nos dañan. Creo que hay que entrar al libro con esta precaución, de saber que hay escenas explícitas en donde todo se va por la borda, duele, enoja y frustra. Creo que allí está lo enriquecedor de la novela, el abordaje de un punto de vista que desafía tanto a quien escribe como a quien lee.
Le preguntamos a Eva María Medina por qué traer este tema a la literatura y nos dijo que «quizá fuese por haber vivido, tan de cerca, el problema del alcoholismo, o quizá porque esta es mi manera de afrontar la literatura, como ya hice en mi primera novela, al abordar el tema de la enfermedad mental, también narrada en primera persona y desde las entrañas. Realmente no lo sé. Cuando escribo una historia, suelo dejarme llevar por lo que el personaje principal quiere contarme: sus pensamientos, deseos, su sufrimiento, sus obsesiones».
«La historia sin fin tuvo numerosas reescrituras —señala su autora—, el proceso de escritura fue lento.De hecho, todos mis proyectos de escritura requieren períodos largos de trabajo. Aunque el texto en sí, tardé en escribirlo unos cuatro años, con sus recesos —ese tiempo en barbecho tan necesario para que las historias reposen y maduren nuevas ideas—, ya había empezado a darle vueltas a ese tema. De hecho, escribí un relato de un alcohólico que sufre un delirium tremens».
Eva reafirma que su idea era explorar este tema desde la literatura, «pero no desde una escritura terapéutica que tratase de aliviar mi sufrimiento personal, sino desde un proyecto literario serio que me alejara de mis propios fantasmas y me hiciera entender mejor esta terrible enfermedad». Esta intención es clara para quienes leímos y para quienes leerán esta novela, acercarse a un libro sobre una problemática social tan terrible como una adicción puede ser abrumador, pero son temas necesarios para abordar desde el arte, crear puentes, presentar puntos de vista diversos y acompañar desde sus páginas es lo que nos trae este libro.
El libro puede adquirirse en papel tanto en las librerías de Argentina, como a través de la web de la editorial, y ahora también en Amazon. Si prefieres el formato electrónico, puedes encontrarlo en distintos sitios de internet como google books, fnac, apple books…
https://www.fnac.es/livre-numerique/a11562414/La-historia-sin-fin#FORMAT=ePub
https://www.odeliaeditora.com/product-page/la-historia-sin-fin-eva-maria-medina
Inicio del capítulo
En cuanto a la autora:

Eva María Medina (Madrid, 1971) es licenciada en Filología por la Universidad Complutense de Madrid.
Es autora de la novela Relojes muertos (Playa de Ákaba, 2015): «Una obra excelente que nos adentra en los tortuosos caminos de la locura, en los vericuetos de las vidas atroces de unos personajes, de inabarcable y tumultuosa complejidad, marcados por la tragedia y empeñados en liberarse de sus tribulaciones personales. Eva María Medina construye esta prodigiosa novela con una prosa escueta, concisa, sin alharacas ni elucubraciones, que huye de la escritura previsible y de falsas erudiciones, pero que es hasta tal punto eficaz que nos mantiene en vilo durante la lectura de esta novela corta pero no menos apasionante, tan personal, tan infrecuente, tan literatura en estado puro» (Juan Manuel de Prada, Prólogo a la novela); «En este libro impactante hay una voz original que se construye con la síntesis, la elipsis y con la intensidad. Un desafío por la historia que tiene entre manos, por esa desnudez y renuncia a recargar el texto de elementos, consiguiendo una riqueza expresiva, a veces poética. Una historia construida a partir de metáforas poderosas. Un debut perturbador» (Lorenzo Silva, Presentación de la novela en FNAC Callao).
Su segunda novela, La historia sin fin, presentada bajo el título Blackouts, fue seleccionada entre las seis novelas finalistas del 37º Premio Herralde y publicada en Argentina por Odelia Editora.
Eva María Medina es colaboradora de esta plataforma desde 2017 y puedes consultar sus relatos, siempre disponibles, en la antigua revista
En cuanto a la escritora de la reseña:
Stefania Agoglia nació en Buenos Aires en 1995. Hace casi 30 años que vive en La Matanza, zona periférica de la provincia. Estudió periodismo en la USAL pero se considera en constante aprendizaje del oficio. Librera itinerante, trabajó en cadenas como Cúspide hasta librerías independientes como La Juglaresa Libros (especializada en libros ilustrados con eje ESI). Asimismo, estuvo como vendedora en varias ferias de libros como la Feria Internacional del Libro, FED Y EDITA.
Hoy practica el pluriempleo, trabaja escribiendo notas sobre ciencia y tecnología aplicada al agro en el Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA) mientras maneja las redes sociales de Ediciones Corregidor. A su vez, lleva adelante una labor independiente que se desprende de su página de contenido literario en Instagram «Somos Historias» (un proyecto que duró 6 años), actualmente la transformación tiene el nombre de «Lengua Madre» y hace lo mismo que antes (crear contenido y difusión de libros) pero ahora con un estilo enfocado en editoriales independientes argentinas y la difusión alternativa de la escena cultural y literaria.
También escribió artículos sueltos para varias revistas culturales como MásPoesía, La Linterna y Muu+, concurrió a varios talleres y festivales sobre periodismo y literatura en Casa de Letras y revistas como Anfibia.





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