El tardomodernismo debe combatir la tiranía del crítico literario, la tiranía de los directores editoriales y la tiranía de las redacciones. Ningún crítico literario, en ninguna parte del mundo, ha logrado ofrecer una interpretación significativa de mi riot-text Hai perso la lingua?!.
HAI PERSO LA LINGUA?
A Unomattina hanno dato una notizia sensazionale,
a forza di WhatsApp e dei disservizi del telegiornale,
nella flebile speranza che non si estingua
l’homo sapiens sapiens sta perdendo la lingua.Tutto iniziò, nel ‘900, dalla caduta dei muri del congiuntivo,
e continuò, a cavaliere del secolo, con l’ipertrofia dell’aggettivo,
tutto bellissimo, splendidissimo, iper-mega-conveniente
a noi Sanremi costretti a romolar controcorrente.Consumatori disciplinati a sproloquiare cockney
acquistando vocaboli usurati su eBay,
brevettano neologismi, da una lira, al Gr
alla ricerca del gradimento di un qualsiasi parterre.Casca il mondo, Casca la terra, in scappatelle pìcare
Bruti intenti a intinger pugi nella lingua di Cesare
seppelliscono lessici senza usufruire di condizionale
accusati di crimen incesti con una ex-vergine Vestale.¿TE HAS QUEDADO SIN LENGUA?
En Unomattina nos han dado una noticia sensacional,
traídas por WhatsApp y por el mal funcionamiento de los telediarios,
con la débil esperanza de que el homo sapiens sapiens no se extinga,
que están perdiendo su lengua.Todo empezó en el 900, con la caída de los muros del subjuntivo,
y continuó a lo largo del siglo con la hipertrofia del adjetivo,
bellissime, splendidissime, hyper-méga-convenable,
para nosotros, Sanremasques, obligados a romolare a contracorriente.Consumidores disciplinados de la lengua cockney,
compradores de palabras de segunda mano en eBay,
patentadores de neologismos de penique, au Gr
buscando la aprobación de cualquier parterre.Casca el mundo, Casca la tierr en picarescos frascos
los Bruti ocupados en integrar pugi en la lengua del César
entierran los léxicos sin el beneficio del condicional
acusados de crimen incesti con una virgen Vestal.
Ha tenido que intervenir, finalmente, la interpretación auténtica del artista («objetiva»), de un nivel superior a cualquier interpretación «subjetiva» del crítico literario octogenario, que no se ha dado cuenta, en 2025, de que la crítica literaria ha sufrido un desplazamiento hacia la crítica pragmática, del mismo modo que, dentro de la semiótica, se ha producido un desplazamiento de la semántica hacia las pragmáticas.
El tardomodernismo, abandonada la crítica literaria, anacronismo de la ontología estética moderna, se apoya en las pragmáticas (Levinson) y en la teoría de la argumentación (Habermas/Apel); se apoya en la argumentación «subjetiva» participativa de las comunidades del arte, bund, kolektivne, asambleas abiertas a todo artista (auto-definido, susceptible de verificación/falsificación estética), anónimas, aédicas, alejadas del ego-patismo de la ontología estética moderna. Para crear en el lector, en el especialista, en el modernista, un estado de «shock, shame, fear and anger», mediante estrategias hiperorganizadas de ataque estético: dédoublement de Man, ostranenie šklovskiana, guerrilla marketing estético antineoconsumista, carnavalización bajtiniana, humorismo/ironía luciniana, citacionismo, mestizaje lingüístico, gramática generativa (Chomsky), subversión/eversion (anarcindividualismo de la Post-Left Anarchy), modelo antropológico malinowskiano, sociológico (Escuela de Chicago), etnológico (etnometodología de Garfinkel e interaccionismo de Mead) de la observación participante, existentielle polyphonie, anti-egocentrismo, clarity hareiana, détournement, inversión transemántica, la rabia como demanda de reconocimiento identitario, reivindicación de una «neurodiversidad» autista y sociopática, oscilante entre burnout artístico y teórico (agotamiento/ataque, agotamiento/ataque, agotamiento/ataque), intervencionismo/accionismo mayakovskiano, concionalidad comicial, desestructuración rizosomática (Deleuze), desterritorialización esquizofrénica (Guattari), internacionalismo como postcolonialismo antimperialista o contrahegemónico (Appiah y Appadurai), invectiva, neologismo, exaltación del trash, desacralización, superposición de registros y nonsense sistémico (Pynchon), inversión oulipiana (Perec), anti-metafísica y anti-ontologismo (filosofía analítica, Putnam y Rorty); muy alejado del pastiche (παρῳδία) hipermodernista – como ha sido definido erróneamente por Linguaglossa- que tiene como fundamentos la «imitación» (Βατραχομυομαχία), la «incorporación», el «falso», la «reiteración» (Raymond Queneau), la «intertextualidad / metatextualidad / architextualidad / paratextualidad / hipertextualidad» (Gérard Genette), el «humorismo» (Terry Pratchett y Seth Grahame-Smith).
El tardomodernismo es un pot-pourri literario. El tardomodernismo va más allá del posmodernismo y del hipermodernismo mediante una táctica de sobrecarga termonuclear: sobrecarga lingüística (David Foster Wallace), hipertrofia de los significados, sobrecarga antinómica de los fundamentos teóricos, brutalización trash, extremada hasta el agotamiento, del lenguaje ordinario. El fin táctico de la sobrecarga es la cortocircuitación de la estética seductora, business poetry, del Estado Pontificio modernista, servidor de las camorras artísticas, de los mecanismos de insatisfacción del deseo de la estructura neoconsumista, de la mercantilización del arte, del profesionalismo literario.
El tardomodernismo, con su concepción del arte como «interacción social», intenta introducir un bloqueo militante y militar de hijacking, de tal forma que haga cesar cualquier apoyo burocrático a la seductividad de la «poesía elegíaca» y a la extrema ὕβρις del «auto-lenguaje diletante» del epigonismo Rubik, en una situación de mercado saturado y de versos de vida útil de seis meses, destinados al incinerador, sin ninguna lectura (vacío de sentido). La solución no es una nueva ontología estética, cercana a la vieja ontología estética moderna: es una nueva socio/etno/antropología estética, engagée, alejada de toda performatividad distópica.
El tardomodernismo es atópico.
En cuanto al autor de este artículo

Ivan Pozzoni nació en Monza en 1976. Introdujo la materia de el Derecho y la Literatura en Italia. Ha publicado ensayos sobre filósofos italianos y sobre la ética y la teoría jurídica del mundo antiguo, y ha colaborado en varias revistas italianas e internacionales. Entre 2007 y 2018 se publicaron varias colecciones de sus versos: Underground y Riserva Indiana, con A&B Editrice, Versi Introversi, Mostri, Galata morente, Carmina non dant damen, Scarti di magazzino, Qui gli Austriaci sono più severi dei Borboni, Cherchez la troïka y La malattia invettiva con Limina Mentis, Lame da rasoi, con Joker, Il Guastatore, con Cleup, Patroclo non deve morire, con deComporre Edizioni. Fue fundador y director de la revista literaria Il Guastatore – Quaderni «neon»-avanguardisti; fue fundador y director de la revista literaria L’Arrivista; fue redactor jefe de la revista filosófica internacional Información Filosófica; es o ha sido director de las series Esprit (Limina Mentis), Nidaba (Gilgamesh Edizioni) y Fuzzy (deComporre). Fundó una quincena de editoriales socialistas autogestionadas. Ha escrito/editado 150 volúmenes, redactado 1.000 ensayos, fundado un movimiento de vanguardia (NeoN-avant-gardismo, aprobado por Zygmunt Bauman), con un millar de movimientistas, y redactado un Antimanifiesto NeoN-avant-gardista. Se le menciona en los principales manuales universitarios de historia de la literatura, historiografía filosófica y en los principales volúmenes de crítica literaria. Su volumen La malattia invettiva gana Raduga, mencionado en la crítica de Montano y Strega. Está incluido en el Atlas de poetas italianos contemporáneos de la Universidad de Bolonia y aparece en varias ocasiones en la importante revista literaria internacional Gradiva. Sus versos se han traducido al francés, inglés y español. En 2024, tras seis años de retirada total de los estudios académicos, regresó al mundo artístico italiano y fundó la Kolektivne NSEAE (Nuova antropología socio/etno/estética).
Ivan Pozzoni è nato a Monza nel 1976. Ha introdotto in Italia la materia della Law and Literature. Ha diffuso saggi su filosofi italiani e su etica e teoria del diritto del mondo antico; ha collaborato con con numerose riviste italiane e internazionali. Tra 2007 e 2018 sono uscite varie sue raccolte di versi: Underground e Riserva Indiana, con A&B Editrice, Versi Introversi, Mostri, Galata morente, Carmina non dant damen, Scarti di magazzino, Qui gli austriaci sono più severi dei Borboni, Cherchez la troika e La malattia invettiva con Limina Mentis, Lame da rasoi, con Joker, Il Guastatore, con Cleup, Patroclo non deve morire, con deComporre Edizioni. È stato fondatore e direttore della rivista letteraria Il Guastatore – Quaderni «neon»-avanguardisti; è stato fondatore e direttore della rivista letteraria L’Arrivista; è stato direttore esecutivo della rivista filosofica internazionale Información Filosófica; è, o è stato, direttore delle collane Esprit (Limina Mentis), Nidaba (Gilgamesh Edizioni) e Fuzzy (deComporre). Ha fondato una quindicina di case editrici socialiste autogestite. Ha scritto/curato 150 volumi, scritto 1000 saggi, fondato un movimento d’avanguardia (NeoN-avanguardismo, approvato da Zygmunt Bauman), con mille movimentisti, e steso un Anti-Manifesto NeoN-Avanguardista, È menzionato nei maggiori manuali universitari di storia della letteratura, storiografia filosofica e nei maggiori volumi di critica letteraria.Il suo volume La malattia invettiva vince Raduga, menzione della critica al Montano e allo Strega. Viene inserito nell’Atlante dei poeti italiani contemporanei dell’Università di Bologna ed è inserito molteplici volte nella maggiore rivista internazionale di letteratura, Gradiva.I suoi versi sono tradotti in francese, inglese e spagnolo. Nel 2024, dopo sei anni di ritiro totale allo studio accademico, rientra nel mondo artistico italiano e fonda il collettivo NSEAE (Nuova socio/etno/antropologia estetica).




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