La explicación tardomodernista de los mecanismos de funcionamiento de la estructura (…) neoconsumista no se sirve de las metafísicas freudianas del Yo, Ello, Superyó, Orchidea al maschile, ASL, USL, PSDI, PLI, PRI (magistralmente desmentidas por Wilhelm Reich, Sándor Ferenczi, Karl Kraus, Alice Miller, Jean Laplanche, Paul-Laurent Assoun, Adolf Grünbaum, Ignacio Matte Blanco, Thomas Szasz y todos los freudianos heréticos, con el golpe final de Ludwig Wittgenstein, sobre todo en Lectures on Philosophical Psychology, Donald Davidson en Paradoxes of Irrationality y Richard Wollheim en Freud, y el aniquilamiento a manos de Karl Popper y Ernest Nagel); tampoco se sirve de la fábula marxista y marxiana de estructura y superestructura (la new sociology representa bien, en cada era del mundo, las oscilaciones entre diferentes sistemas; como autocrítica marxista, G. A. Cohen en Karl Marx’s Theory of History: A Defence, J. Elster en Making Sense of Marx y J. Roemer con A General Theory of Exploitation and Class; como crítica, analítica, marxista y marxiana, R. Bhaskar en The Possibility of Naturalism, A. Sayer con Method in Social Science, G. Hodgson en How Economics Forgot History o E. O. Wright en Envisioning Real Utopias, con la dinamita de Karl Popper, Donald Davidson, John Searle y Robert Nozick); y desmantela las tonterías hermenéuticas heideggerianas sobre ser, no ser, ente, no ente, essente y otros antipáticos calembours sin fundamento ni significado (todo el mundo académico: quien cita a Heidegger como ontólogo o es un idiota o está fuera de todo estudio filosófico serio).
El neoconsumismo, organizado por un capitalismo nómada, se funda en el mecanismo deseo – objeto prometido – satisfacción no alcanzada – nuevo deseo, ocasionando que la frustración se convierta en motor económico (con el consiguiente aumento exponencial de síndromes depresivos y ansiosos).
«La frustración se convierte en motor económico.»
Este es el funcionamiento de las oficinas de marketing de cualquier empresa, y de cualquier empresa editorial del régimen. La seducción de la escritura, desprovista de todo contenido significativo, contribuye a mantener el sistema deseo – objeto prometido – satisfacción no alcanzada – nuevo deseo. Cucchi, con su Googlemap poetry, es índice de mayor seducción; llegan los minimalismos de Magrelli y Marcoaldi (que no tienen en cuenta la crítica de la utilidad marginal de Vailati [XIX] o de Kahneman, Tversky, Thaler [XXI], con la anticipated utility, o del prediction error de Berridge y Schultz [XXI], o de la evolutionary game theory de Gintis y Bowles [XXI]), y las business poetry como Arminio (y, con una consistencia nula, los Talia, De Girolamo y G. Hajdari). Zygmunt Bauman explica la serie deseo – objeto prometido – satisfacción no alcanzada – nuevo deseo con la secuencia desire – promised object – unattained fulfilment (satisfaction that fails to arrive) – new desire: es decir, el mecanismo del deseo insatisfecho eterno. El impulso – como en el consumismo- es el desire (fluid, unstable, and constantly shifting [fluido, inestable y en constante cambio]), acompañado por el promised object (objeto prometido), esto es, lo que el mercado, los medios o la sociedad presentan como capaz de satisfacer el desire illusory (deseo ilusorio). El objeto prometido activa la atención y la motivación del sujeto, pero no produce una satisfacción completa. Entra en juego el neoconsumismo, del que es víctima el homo consumericius de Lipovetsky: unattained fulfilment / satisfaction that fails to arrive (satisfacción no alcanzada), donde la posesión o la realización del objeto nunca colma del todo el desire (fulfilment is always in the future [la satisfacción está siempre en el futuro baumaniano]), índice de una gratificación temporal, efímera, sustituible de inmediato por nuevas promesas. Esta fase genera una frustración positiva: el deseo permanece activo y listo para ser reactivado. New desire (nuevo deseo): la falta de satisfacción alimenta un new desire, creando un bucle obsesivo continuo. Bauman lo describe como una endless race (carrera sin fin): el consumidor se ve empujado a perseguir objetos siempre nuevos, estímulos más intensos, experiencias más efímeras. La insatisfacción se vuelve estructural y funcional para el sistema económico y social. Bauman resume: «In liquid modernity, desire is fluid and never fully satisfied: the promised object only temporarily appeases the longing, and as soon as fulfilment is attained, a new desire emerges. Life becomes an endless race where consumers chase ever-new objects, increasingly intense stimuli, and fleeting experiences» (Liquid Modernity, 2000, p. 72) («En la modernidad líquida, el deseo es fluido y nunca se satisface por completo: el objeto prometido solo apacigua temporalmente el anhelo, y tan pronto como se alcanza la satisfacción, surge un nuevo deseo. La vida se convierte en una carrera sin fin en la que los consumidores persiguen objetos siempre nuevos, estímulos cada vez más intensos y experiencias efímeras»).
«La insatisfacción se vuelve estructural y funcional para el sistema económico y social.»
La serie desire – promised object – unattained fulfilment (satisfaction that fails to arrive) – new desire se convierte en el estímulo de investigación de estudiosos contemporáneos como W. Davies (The Happiness Industry: How Government and Big Business Sold Us Well-Being [2015]), O. Hoffmann (A Culture of Endless Consumption: Challenging and Rethinking a Materialistic Society [2025]), L. Burgis (Wanting: The Power of Mimetic Desire in Everyday Life [2021]) o N. Olsen (The Sovereign Consumer: A New Intellectual History of Neoliberalism [2019]). Para la estricta contemporaneidad, la explicación de Bauman se utiliza en algunos ensayos sociológicos/antropológicos: End User Accounts of Dark Patterns as Felt Manipulation de M. Gray/J. Chen [2020] o Re-examining Utopia in Contemporary Consumption: Conceptualization and Implications for Marketing de A. Atanasova [2021], o, en el ámbito del marketing, A. Jain en Perceiving the Consumer’s Desire and Transforming it into a Business Model: A Case Study of Morning Fresh [2022], E. Pinheiro Avenues con From Necessity to Obsession: The Evolution and Impact of Desire-Driven Societies and Consumerism [2021] y A. Fishbach en How Nonconsumption Shapes Desire [2024], et alia. S. Žižek retoma a Bauman en una dimensión psicológica: el desire es estructuralmente insaciable – el promised object es un ideological phantom of enjoyment (fantasma ideológico del goce)-, unattained fulfilment es la condición normal del deseo, y el nuevo deseo nace de la very dissatisfaction (misma insatisfacción) que es el motor del consumo y del sistema ideológico (riesgo lacaniano, en Like a Thief in Broad Daylight [2018]); C. Castoriadis retoma a Bauman en un marco socio/jurídico: el desire es socially constructed (construido socialmente), the promised object es un cultural or symbolic artefact created by the social order (artefacto cultural o simbólico creado por el orden social), unattained fulfilment está incorporated into the mechanism of society itself (incorporado en el mecanismo mismo de la sociedad) y el new desire es part of the continuous recreation of the social imaginary (parte de la continua recreación del imaginario social). La sociología, la psico/antropología y las ciencias sociales se unen en torno al mecanismo desire – promised object – unattained fulfilment (satisfaction that fails to arrive) – new desire del sistema neoconsumista.
«El ataque a la seducción artística comenzará el ataque a los mecanismos del neoconsumismo.»
¿Y el arte? Existe el arte conceptual de R. Tiravanija y O. Eliasson; el arte digital de los promised objects. La desdichadísima «poesía» aplica a Bauman de forma indirecta y como crítica subversiva, con bpNichol, C. Bök, K. Goldsmith, A. Saroyan, T. K. Smith e I. Pozzoni: desire – promised object – unattained fulfilment (satisfaction that fails to arrive) – new desire se convierten, con el respaldo de las editoriales del régimen (Mondazzoli) y de las agencias de marketing de seducción literaria (escribir lo que el lector, fake, desea), en un producto empaquetado – como promised object– por la oficina de marketing, con fecha de caducidad breve, a fin de favorecer una posterior e idéntica seducción que nunca colma del todo el desire. Así llega mágicamente, con colecciones de poemas idénticas a lo largo del tiempo, la satisfacción de un new desire, insatisfecho hasta crear un new-new desire o un new-new-new desire, eterno, y de buena remuneración para artesanos, editoriales del régimen y agencias literarias. Lázaro, muerto en 2018 y resucitado en 2024, reencuentra las mismas e idénticas situaciones: los líricos/elegíacos al estilo de Cucchi, con los mismos estilos (Atelier), los mismos temas (Lamarque) y los mismos contenidos (Damiani, De Angelis, Arminio, Buffoni, Magrelli, et alia). ¿Cómo romper los mecanismos seductores de la cultura italiana (Malawi)? Con la NOE, cortocircuitando la línea de comunicación emisor-mensaje-receptor y rechazando las caricias al lector; con el anti-gruppo siciliano (destrozado por los fallecimientos) a través del arte aédico y trovadoresco, colectivo; con la KNSEA, manteniendo la línea de comunicación emisor-mensaje-receptor con las famosas «patadas en los dientes anestésicas», Erziehung o ostensive-inferential process hacia el receptor; en el adyacencialismo de Milanocosa con brotes lacanianos (con la innovatividad de Max Pamio); en el realismo terminal, con una fuerte confusión interna dentro del movimiento; y en francotiradores independientes como G. Lupi, E. Fobo, D. La Mantia, R. Ferrari, W. Stabile, A. Rienzi, Malos Mannaja, D. Gualtieri, S. Maldini, A. Fo, E. Bacca, et alia. La seducción del Estado Pontificio solo será derrotada mediante la creación de un receptor de oposición sólido y resiliente (no diferenciado ni aislado), y con el ataque a la seducción artística comenzará el ataque a los mecanismos del neoconsumismo, organizados por el neocapitalismo nómada.
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En cuanto al autor de este artículo

Ivan Pozzoni nació en Monza en 1976. Introdujo la materia de el Derecho y la Literatura en Italia. Ha publicado ensayos sobre filósofos italianos y sobre la ética y la teoría jurídica del mundo antiguo, y ha colaborado en varias revistas italianas e internacionales. Entre 2007 y 2018 se publicaron varias colecciones de sus versos: Underground y Riserva Indiana, con A&B Editrice, Versi Introversi, Mostri, Galata morente, Carmina non dant damen, Scarti di magazzino, Qui gli Austriaci sono più severi dei Borboni, Cherchez la troïka y La malattia invettiva con Limina Mentis, Lame da rasoi, con Joker, Il Guastatore, con Cleup, Patroclo non deve morire, con deComporre Edizioni. Fue fundador y director de la revista literaria Il Guastatore – Quaderni «neon»-avanguardisti; fue fundador y director de la revista literaria L’Arrivista; fue redactor jefe de la revista filosófica internacional Información Filosófica; es o ha sido director de las series Esprit (Limina Mentis), Nidaba (Gilgamesh Edizioni) y Fuzzy (deComporre). Fundó una quincena de editoriales socialistas autogestionadas. Ha escrito/editado 150 volúmenes, redactado 1.000 ensayos, fundado un movimiento de vanguardia (NeoN-avant-gardismo, aprobado por Zygmunt Bauman), con un millar de movimientistas, y redactado un Antimanifiesto NeoN-avant-gardista. Se le menciona en los principales manuales universitarios de historia de la literatura, historiografía filosófica y en los principales volúmenes de crítica literaria. Su volumen La malattia invettiva gana Raduga, mencionado en la crítica de Montano y Strega. Está incluido en el Atlas de poetas italianos contemporáneos de la Universidad de Bolonia y aparece en varias ocasiones en la importante revista literaria internacional Gradiva. Sus versos se han traducido al francés, inglés y español. En 2024, tras seis años de retirada total de los estudios académicos, regresó al mundo artístico italiano y fundó la Kolektivne NSEAE (Nuova antropología socio/etno/estética).
Ivan Pozzoni è nato a Monza nel 1976. Ha introdotto in Italia la materia della Law and Literature. Ha diffuso saggi su filosofi italiani e su etica e teoria del diritto del mondo antico; ha collaborato con con numerose riviste italiane e internazionali. Tra 2007 e 2018 sono uscite varie sue raccolte di versi: Underground e Riserva Indiana, con A&B Editrice, Versi Introversi, Mostri, Galata morente, Carmina non dant damen, Scarti di magazzino, Qui gli austriaci sono più severi dei Borboni, Cherchez la troika e La malattia invettiva con Limina Mentis, Lame da rasoi, con Joker, Il Guastatore, con Cleup, Patroclo non deve morire, con deComporre Edizioni. È stato fondatore e direttore della rivista letteraria Il Guastatore – Quaderni «neon»-avanguardisti; è stato fondatore e direttore della rivista letteraria L’Arrivista; è stato direttore esecutivo della rivista filosofica internazionale Información Filosófica; è, o è stato, direttore delle collane Esprit (Limina Mentis), Nidaba (Gilgamesh Edizioni) e Fuzzy (deComporre). Ha fondato una quindicina di case editrici socialiste autogestite. Ha scritto/curato 150 volumi, scritto 1000 saggi, fondato un movimento d’avanguardia (NeoN-avanguardismo, approvato da Zygmunt Bauman), con mille movimentisti, e steso un Anti-Manifesto NeoN-Avanguardista, È menzionato nei maggiori manuali universitari di storia della letteratura, storiografia filosofica e nei maggiori volumi di critica letteraria.Il suo volume La malattia invettiva vince Raduga, menzione della critica al Montano e allo Strega. Viene inserito nell’Atlante dei poeti italiani contemporanei dell’Università di Bologna ed è inserito molteplici volte nella maggiore rivista internazionale di letteratura, Gradiva.I suoi versi sono tradotti in francese, inglese e spagnolo. Nel 2024, dopo sei anni di ritiro totale allo studio accademico, rientra nel mondo artistico italiano e fonda il collettivo NSEAE (Nuova socio/etno/antropologia estetica).





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